Durante nuestros años de experiencia y también a través de las consultas que nos llegan vía correo electrónico, hemos conocido casos en los cuales se presenta la “particular” situación en que las viviendas no pueden ser ampliadas en su superficie construida originalmente.
Esta situación, bastante desfavorable para quienes adquieren sus viviendas, se da principalmente en grandes loteos de viviendas sociales,  los cuales aprovechan una ventaja de la normativa para construir por sobre el máximo permitido, de acuerdo al coeficiente de constructibilidad.
La ventaja o el beneficio normativo al cual nos referimos esta relacionada con el concepto de Loteo con Construcción Simultanea específicamente utilizado en aquellos casos donde el terreno a lotear es de una superficie igual o superior a 1 hectárea, que poseen el beneficio de alterar las normas del Instrumento de Planificación Territorial respectivo” y reciben la denominación de Loteo DFL2. (Art. 6.2.5 OGUC).
Loteos en la comuna de La Florida (imagen: Google Maps)
Por otro lado, estos loteos complementariamente a este beneficio pueden acogerse al beneficio de aumento de constructibilidad en un 30% cuando los terrenos loteados provienen de una fusión.
De esta manera, al momento de construir, y aprobarse los permisos y recepciones respectivos, las viviendas pueden sobrepasar el coeficiente de constructibilidad consignado en el Plan Regulador, al construirse de manera simultanea. Posteriormente, al pasar la propiedad de los lotes a sus respectivos compradores o beneficiarios de las viviendas, cada lote pasa a ser una entidad única y exclusiva, por lo cual pierde los beneficios anteriormente logrados, donde las viviendas no pueden ser ampliadas porque ya desde entregadas sobrepasaron el máximo de superficie construida para el predio.